Nuestra Obra Social


El 17 de abril de 1944 se fundó nuestra querida Obra Social con el nombre de “Dirección General de Asistencia y Previsión Social para Ferroviarios”. (Ley Nº: 12.921).

El objetivo de la institución fue, entre otros, el de organizar la asistencia médica integral y asegurar la prestación de los servicios médicos en favor de los trabajadores ferroviarios.

El mismo General Juan Domingo Perón se refirió a la institución como “una creación auspiciosa, centralizadora de la Esperanza Ferroviaria que asegurará a los gremios una atención médica que figure orgullosamente como la primera institución de América”, y resaltó: “Tenemos la necesidad de edificar una nueva conciencia sanitaria sobre la majestad del concepto de cuidar preferentemente la salud, como el mayor bien sobre la tierra”.

El primer hospital llamado “Ferroviario del Tórax” y luego “Ferroviario de Geronto-Psiquiatría”, en el Barrio de Belgrano, entre las calles Freire y  Mendoza, contó con un plantel médico excepcional, donde figuraban entre otros el Dr. Mazzei, y el Dr. Palacio, ambos maestros de la medicina argentina, profesores titulares de la Cátedra “Clínica Médica” de la Facultad de Medicina de Buenos Aires.

La extraordinaria obra humanística inauguró consultorios externos y clínicas alrededor de todo el país, además del “Policlínico Presidente Perón” o “Policlínico Ferroviario Central” que fue causal de la erradicación de otros centros alrededor del país.

El número de trabajadores del ferrocarril  fue creciendo notablemente hasta llegar a más de 200.000 en 1960.  Con esos aportes y  otros ingresos, la institución se expandió llegando a tener 74 establecimientos propios, constituyéndose así en la Obra Social más importante de nuestro país por darle cobertura a casi 1.000.000 de beneficiarios activos, pasivos y familiares adheridos.

En 1969 la Obra Social cambió su nombre a “Instituto de Servicios Sociales para el Personal Ferroviario”, (Ley 18.290).

Lamentablemente, a mediados de los años 80, comenzó a gestarse la disminución demográfica del Ferrocarril Argentino por planes de racionalización, que comenzaron a repercutir en los ingresos de la entidad, concluyendo en los años noventa con la  desregulación de la economía nacional y  Reforma del Estado, que condujeron, entre otras cosas, a la privatización  de los Ferrocarriles Argentinos, con la consecuente reestructuración del servicio de pasajeros y cargas.

Esto significó el cierre definitivo o la privatización de los ramales ferroviarios alrededor de todo el país, seguido por el despido de miles de trabajadores.

Es así como la Obra Social vio abruptamente disminuidos sus ingresos por aportes y contribuciones, quedando una infraestructura prestacional  sobredimensionada.

En 1997 la institución cambió nuevamente su nombre a “Obra Social para el Personal Ferroviario”, y finalmente a “Obra Social Ferroviaria”.

Eran tiempos difíciles, no solo para OSFE, sino también para todo el sistema de salud en general, al extremo que el gobierno nacional debió decretar “Emergencia Sanitaria en toda la república Argentina”.

Elegimos no rendirnos:

La Obra Social Ferroviaria decidió redoblar sus esfuerzos y afrontar la situación de crisis  adaptándose  al cambio.

La primer medida fue cambiar su estructura prestacional y adoptar decisiones tendientes a modernizar la atención y mejorar el servicio médico asistencial en todo el país para facilitar su accesibilidad.

A partir de ese momento se crearon programas de promoción, prevención y capacitación de afiliados para detectar factores de riesgo en la población ferroviaria y así mejorar su calidad de vida.

También se creó una “mesa itinerante”, un grupo de ayuda que recorre los distintos puntos ferroviarios de Capital Federal y el Conurbano Bonaerense realizando trámites a todos los afiliados de OSFE sin necesidad de acercarse a la sede central.

La calidad de atención brindada y la presencia permanente de la institución lograron sacar adelante a nuestra querida Obra Social.

Finalmente todo este esfuerzo se vio potenciado por la decisión del Gobierno Nacional de reformar y retomar la administración y gestión de todos los ramales ferroviarios, generando nuevamente un incremento de los trabajadores y potenciales afiliados activos, que confiaron nuevamente su salud y la de su familia a la Obra Social de su profesión.

En la actualidad la OSFE brinda cobertura médico asistencial al personal dependiente de las empresas dedicadas a la actividad ferroviaria; a los jubilados que hubiesen pertenecido a dicha actividad;  a los pensionados y a todos aquellos que ejerzan por opción el derecho de ser beneficiarios conjuntamente con sus respectivos grupos familiares.

La OSFE ya ha cumplido 72 años de vida y continúa, fiel a su historia, comprometida solidariamente con la atención médica y preventiva de los trabajadores y su familia.